
El
ajedrez es un juego perteneciente a la misma familia que el xiangqi (ajedrez
chino) y el shogi (ajedrez japonés). Se cree que todos ellos provienen del
juego llamado chaturanga (del sánscrito ‘cuatro miembros’), que se practicaba
en la India en el siglo VI.
El ajedrez es un juego de mesa por turnos, que se desarrolla sobre un
tablero cuadrado compuesto por 64 casillas. Cada bando está formado por
16 piezas, con diferentes funciones y valores. El tablero se forma alternando
casillas claras y oscuras, frecuentemente blancas y negras, a cada una de
las cuales se llama escaque. Cada bando se compone de un rey, una dama o
reina, dos alfiles, dos caballos, dos torres y ocho peones.
Los bandos se distinguen entre sí por un color particular, tradicionalmente
negras y blancas (aunque frecuentemente se utilizan colores claros y oscuros
o incluso dos colores cualesquiera distintos que no necesariamente tienen
que ver con los del tablero). Independientemente del bando, cada tipo de
pieza tiene un movimiento particular sobre el tablero cuadriculado.
Gana el jugador que primero consigue atacar y acorralar al rey del adversario
sin que éste tenga escapatoria, lo que se conoce como jaque mate. El número
de piezas que un jugador haya conseguido capturar o que le hayan capturado
es intrascendente una vez haya logrado someterse a alguno de los reyes.
El ajedrez, es una magnífica herramienta para inicar el entrenamiento mental bajo el método del autoentrenamiento; lo que constituye una magnífica oportunidad para los estudiantes universitarios, dirijida a mejorar sus capacidades cognitivas y volitivas, lo que necesariamente se puede llegar a manifestar en un mayor rendimiento docente.